Whiplash: baquetas bañadas en sangre.
Whiplash es una película de 2014 dirigida y escrita por Damien Chazelle, director de Lalaland y Babylon, entre otras. Esta obra trata sobre un joven llamado Andrew Neiman (Miles Teller), que con su ambición y talento en la batería, trata de ser el mejor dentro del jazz en el Conservatorio de Música de la Costa Este. Andrew pretende lograr sus sueños y pertenecer al mejor conjunto de jazz de la escuela, aquel que lleva el complicado profesor Terence Fletcher (J.K. Simmons), conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza. Fletcher decide escoger a Andrew en su grupo, y la vida del joven cambia. Constantemente tratando de superarse, dejando de lado el dolor de las heridas producidas por la rapidez y la fuerza que emplea para superarse cada día y demostrarle a su profesor que es digno del puesto otorgado.
La música queda en manos de Justin Hurwitz, que ha realizado las bandas sonoras de las películas nombradas previamente participando con Chazelle en ellas. Hurwitz fue antiguo compañero de universidad de Chazelle cuando eran estudiantes en Harvard, y con el que tocó además en una banda. Se apoyo además en el veterano Tim Simonec a la hora de formar los arreglos que fueron interpretados por una banda de jazz creada específicamente para la película.
La constancia de la música refleja perfectamente el ritmo violento y desenfrenado de la película, todo aquel que la haya visto recordará el intento de llegar al doble tempo del protagonista, mientras se cura las heridas y derrama sangre sobre la batería, escena que define a la perfección la esencia de toda la película.
Además de esto, podemos escuchar grandes clásicos del jazz de orquesta como pueden ser Caravan (con gran importancia en la trama de la película), Intoit, Not two words y, como no, Whiplash; del cual se extrae el nombre de la película.
Interpretar a un baterista de jazz sin dedicarte a esa profesión no es algo simple. El actor Miles Teller aprendió a tocar la batería desde los 15 años. Aún así tuvo que tomar clases intensivas de batería para hacer sus escenas. Se dice que el 40% de sus tomas son ejecuciones reales pregrabadas por él mismo, lo cual tiene un gran mérito. Las demás tomas corrieron por cuenta del baterista profesional Nate Lang, que además interpreta en el film a Carl, el músico contra el que Andrew compite en la Studio Band.
El caso de J. K. Simmons tocando el piano es similar. Tenía cierto conocimiento que tuvo que reforzar con clases y dedicación, para así lograr sus escenas con una gran dosis de realismo. Whiplash no es una película tan solo de jazz, si no una versión de superación y constancia a la hora de cumplir nuestros sueños.
Caravan, previamente mencionada, es aquella con la que nuestro protagonista consigue demostrar el perfecto talento que porta para tocar la batería, y la complicidad con su maestro al estar en el escenario:

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